Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) fue duramente criticado el lunes tras reconocer que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron erróneamente a un ciudadano estadounidense que se estaba duchando y lo obligaron a salir de su vivienda en ropa interior, en medio de temperaturas gélidas.
La portavoz de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, respondió a una publicación en redes sociales de Louansee Moua, quien denunció que agentes del ICE derribaron la puerta del apartamento de su cuñado, Saly, en Minnesota, el domingo. En su mensaje en X, McLaughlin defendió el operativo realizado en Saint Paul, a pesar de que el hombre esposado era un ciudadano estadounidense naturalizado.
“En el día de ayer, en St. Paul, ICE llevó a cabo un operativo dirigido contra dos delincuentes sexuales convictos. Uno de ellos tenía condenas por relaciones sexuales con un menor y agresión sexual. El otro contaba con antecedentes por agresión sexual con penetración en primer grado, violencia doméstica y violación de una orden de protección. Ambos también habían sido condenados por no registrarse como delincuentes sexuales y tenían órdenes finales de deportación emitidas por un juez de inmigración”, afirmó McLaughlin.
La portavoz añadió que el ciudadano estadounidense vivía en el mismo domicilio que los dos sospechosos y que se negó a permitir la toma de huellas dactilares y la identificación facial. “El individuo coincidía con la descripción de los delincuentes. Como ocurre en cualquier agencia del orden público, el protocolo estándar es asegurar a todas las personas presentes en el lugar durante un operativo, para garantizar la seguridad del público y de los agentes”, explicó.
McLaughlin concluyó señalando que ambos delincuentes sexuales continúan prófugos en St. Paul y que las autoridades difundirán imágenes y descripciones para facilitar su localización y detención, calificándolos como “amenazas para la seguridad pública”.







