Cuando Matt Damon atribuyó recientemente su pérdida de peso a una dieta sin gluten, reavivó un debate familiar sobre este controvertido enfoque alimenticio. Pero aunque las afirmaciones de la estrella de La Odisea han suscitado debate, la ciencia que hay detrás de la pérdida de peso cuenta una historia mucho más matizada que la simple eliminación de una sola proteína.
El gluten es una proteína natural que se encuentra en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, lo que significa que se consume habitualmente en alimentos cotidianos como el pan, la pasta y los cereales. Para la mayoría de las personas, el gluten no causa ningún problema de salud.
Sin embargo, para quienes padecen celiaquía, que afecta a alrededor del 1% de la población, es esencial evitarlo. Esta enfermedad autoinmune desencadena una respuesta al gluten, dañando el revestimiento del intestino delgado y dificultando la absorción de nutrientes.
También existe la intolerancia al gluten, o sensibilidad al gluten no celíaca, una afección asociada a síntomas como hinchazón y reflujo. Las personas con esta afección también suelen experimentar problemas más allá del sistema digestivo, como dolores de cabeza y erupciones cutáneas.
A pesar del creciente número de personas que refieren estos síntomas, la intolerancia al gluten sigue siendo objeto de acalorados debates en cuanto a sus causas y tratamiento. Actualmente, el único enfoque recomendado es adoptar una dieta sin gluten.
Para el resto de personas, aquellas que no padecen celiaquía ni intolerancia al gluten, evitar los alimentos ricos en gluten puede ser innecesario y potencialmente problemático.
Los alimentos ricos en gluten, como el pan, la pasta y los cereales, no solo aportan carbohidratos, sino que también son excelentes fuentes de fibra y vitaminas del grupo B. Y eliminarlos puede contribuir inadvertidamente a deficiencias nutricionales.
Sin embargo, el mercado de productos sin gluten sigue creciendo, y las previsiones sugieren que alcanzará los 13.700 millones de dólares estadounidenses (casi 11.700 millones de euros) en 2030.
Dado que Damon no reveló ninguna afección médica al hablar de sus objetivos de pérdida de peso, la explicación más probable de sus resultados radica en su dieta y en comportamiento generales, más que en el gluten en sí. Una investigación publicada en Nutrients no encontró diferencias significativas entre las dietas sin gluten y las ricas en gluten en cuanto al peso o la grasa corporal entre adultos sanos.







